Métricas de vanidad: cómo detectarlas en tu propia empresa

Las métricas de vanidad son las que hacen bien en un dashboard pero no dicen nada sobre si el producto está generando valor real. Lo difícil es reconocerlas en el propio contexto.

El concepto de métricas de vanidad no es nuevo. Eric Ries lo popularizó hace más de una década. Y aun así, en casi todos los equipos de producto con los que he trabajado o que he observado, hay al menos una métrica de vanidad ocupando un lugar prominente en el dashboard.

La razón es sencilla: las métricas de vanidad son reconfortantes. Y eso las hace difíciles de eliminar aunque todo el mundo sepa que no dicen nada útil.

Cómo se ve una métrica de vanidad

La definición más útil que conozco: una métrica de vanidad es la que puede crecer indefinidamente mientras el negocio va mal.

Usuarios registrados. Páginas vistas. Descargas de la app. Seguidores. Número de funcionalidades disponibles. Tickets procesados. Artículos publicados. Todas estas métricas pueden estar subiendo mientras el producto pierde relevancia, los usuarios activos se van, o el negocio no genera valor real.

No digo que sean inútiles en cualquier contexto. Digo que por sí solas, sin métricas complementarias que midan el valor generado, son ruido que parece señal.

Por qué cada empresa tiene las suyas propias

Lo que resulta interesante es que las métricas de vanidad son específicas del contexto. Una métrica que es vanity en un contexto puede ser una north star metric en otro.

Las páginas vistas son casi siempre una métrica de vanidad en SaaS, donde lo que importa es si los usuarios activos usan el producto para hacer algo valioso. Pero en un sitio editorial donde el modelo de negocio es la publicidad, las páginas vistas son directamente monetizables y pueden ser una métrica de negocio legítima.

Por eso la pregunta no es “¿cuáles son las métricas de vanidad?”, sino “¿qué métricas de nuestro dashboard son de vanidad dado nuestro modelo de negocio y nuestra etapa actual?”.

Las señales que indican que una métrica podría ser de vanidad

Hay algunas preguntas que ayudan a diagnosticar:

¿Puede subir mientras el producto empeora? Si la respuesta es sí, es sospechosa.

¿Sabes exactamente qué decisión tomarías diferente si esta métrica bajara a la mitad? Si no sabes qué harías, la métrica no está informando decisiones.

¿Genera conversación sobre por qué o solo sobre cuánto? Las métricas útiles generan preguntas sobre causalidad. Las de vanidad generan comparaciones con el período anterior.

¿Es fácil de manipular con acciones que no generan valor real? Los números de registros de usuario se pueden subir con una campaña de captación agresiva que atrae usuarios que nunca van a activarse. Eso sube la métrica sin generar valor.

La conversación que nadie quiere tener

Lo complicado de eliminar métricas de vanidad de un dashboard es que esas métricas están en el dashboard porque alguien decidió que eran importantes. Y cambiarlas implica una conversación sobre por qué la métrica que alguien eligió no dice lo que parece que dice.

Esa conversación es incómoda. Pero es una de las más valiosas que un equipo de producto puede tener.

El ejercicio concreto que me funciona: para cada métrica en el dashboard, pedir que alguien explique qué decisión informaría si la métrica mostrara una variación significativa del 20% en cualquier dirección. Si nadie sabe la respuesta, la métrica probablemente no debería estar en el dashboard principal.

No es que no sea interesante como dato secundario. Es que si está en el dashboard principal pero no informa ninguna decisión, está ocupando atención que debería estar en métricas que sí la informan.


Las opiniones expresadas son personales y no representan la posición de ninguna organización.